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Nacido hace exactamente dos siglos, el norteamericano Walt Withman rompió los moldes de la poesía de su tiempo. Acabó con la rima y la ...



Nacido hace exactamente dos siglos, el norteamericano Walt Withman rompió los moldes de la poesía de su tiempo. Acabó con la rima y la métrica e inventó un tipo de canto lírico de oraciones largas que resultaba, al mismo tiempo, íntimo y grandilocuente.
"Divino soy interior y exteriormente, y santifico todo cuanto me toca o toco;
El olor de mis axilas es un aroma tan exquisito como la plegaria;
Esta cabeza mía vale más que templos,
biblias y que todas las creencias."

A diferencia de otros poetas que le precedieron, no le cantaba a las hazañas de los héroes, los sinsabores del amor ni a las angustias metafísicas, sino a la vida sencilla, a la amistad, a las relaciones sexuales, a la fraternidad universal y -en uno de sus rasgos más originales- a sí mismo.
«Me celebro y me canto a mi mismo.
Y lo que yo diga ahora de mi, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.
Vago... e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra para ver cómo crece la hierba del verano.
Mi lengua y cada una de mis moléculas nacieron aquí,
de esta tierra y de estos vientos.
Me engendraron padres que nacieron aquí,de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí,de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.
Tengo treinta y siete años. Mi salud es perfecta.
Y con mi aliento puro comienzo a cantar hoy y no terminaré mi canto hasta que muera.
Que se callen ahora las escuelas y los credos. Atrás. A su sitio....»
(Traducción de León Felipe)

Presentamos cinco piezas del primer poemario del escritor Aquiles Bernabel, Orgániqo, publicado en 2018  Te di naco pa la barca ...

Presentamos cinco piezas del primer poemario del escritor Aquiles Bernabel, Orgániqo, publicado en 2018 



Te di naco pa la barca

Nublado el sueño
fallido verso explícito
divagante musa
que pasea por letras
naufragante melodía

columpian las horas como alegrías repuestas
palabras, poemas de amor
lágrimas de honor, barba con estupor
calles en salvación
llamadas con voces que se aíslan en la fachada
como para creer que nunca había oído nada
rodillo viajero, halló su sombra en el pecho preso
la novela sola se leyó de tanto esperar en el estante
falsedades, por no decir los sentimientos más audaces
circunstancias erróneas descritos en los mismos cuentos
aunque desmayen los sueños de vivirlos y creerlos
las rosas no nacidas, los pétalos no caídos
han sido condecorados mártires de nuestros tiempos
amaneció, y siento la noche en mis espaldas
la tibia madrugada entró sin preguntar
y defino mejor estos versos
que son de noche
pensando y creyendo en un posible amor.

***

Se cumplen 100 años de la edición del primer poemario de César Vallejo, cuyo texto reproducimos completo en las siguientes líneas.  ...

Se cumplen 100 años de la edición del primer poemario de César Vallejo, cuyo texto reproducimos completo en las siguientes líneas. 






LOS HERALDOS NEGROS 
Por: César Abraham Vallejo




Los heraldos negros

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!.

   Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la muerte.

   Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

   Y el hombre... ¡Pobre... pobre!. Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!


PLAFONES ÁGILES


Deshojación sagrada

Luna! Corona de una testa inmensa,
que te vas deshojando en sombras gualdas!
Roja corona de un Jesús que piensa
trágicamente dulce de esmeraldas!

Luna! Alocado corazón celeste
¿por qué bogas así, dentro la copa
llena de vino azul, hacia el oeste,
cual derrotada y dolorida popa?

Luna! Y a fuerza de volar en vano,
te holocaustas en ópalos dispersos:
tú eres talvez mi corazón gitano
que vaga en el azul llorando versos...!